El impacto del cambio climático en el color de los insectos
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    El impacto del cambio climático en el color de los insectos

    El color de los insectos, que regula su forma de comunicarse y comportarse, cambia en función de factores ambientales. Un estudio publicado en Ecology & Evolution examina cómo el cambio climático afecta a estos colores, influyendo en la comunicación, la reproducción y las adaptaciones fisiológicas.

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    17/07/2024De 3Bee, Lisa Santillo
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    La importancia del color en los insectos

    El color de los insectos es esencial para la termorregulación, la protección frente a los depredadores y la comunicación, incluida la amorosa y, por tanto, vinculada a comportamiento reproductivo. A menudo, estos colores no son estables en el tiempo y, dependiendo del contexto en el que proliferan estos insectos, pueden cambiar. Entre las principales causas de este fenómeno se encuentran los cambios climáticos: entre ellos, el aumento de las temperaturas puede provocar o provoca un cambio en los colores que afecta a su comunicación y reproducción, por lo que representa un factor de riesgo alarmante. Un reciente estudio publicado en Ecology & Evolution y realizado por investigadores australianos se centraba precisamente en los efectos del cambio climático en los insectos, en concreto en la relación color/comportamiento reproductivo.

    farfalla fiore

    Mecanismos de producción del color en los insectos

    El color en insectos es producto de varios procesos, pero se genera principalmente por la combinación de pigmento y estructura. Los pigmentos son compuestos químicos que pueden sintetizarse internamente o adquirirse de la dieta. Las clases de pigmentos que intervienen en la coloración de los insectos son: melaninas, omocromos, pteridinas, tetrapirroles, carotenoides, flavonoides, papiliocromos y quinonas. Hablamos en cambio de color estructural para indicar el color resultante de fenómenos de refracción, interferencia o difracción de la luz sobre microestructuras fotónicas presentes en los insectos, como, por ejemplo, los cuadros que recubren las alas de las mariposas. Además de la pigmentación y el color estructural, algunos insectos, como las luciérnagas y los escarabajos, también producen color a través de la luciferasa, una enzima capaz de producir luz en bioluminiscencia.

    libellula rossa
    XNatura

    Influencia de la temperatura en los colores de los insectos

    El estudio analiza cómo la producción de color en los insectos puede verse influida por factores ambientales como la temperatura, las precipitaciones y la luz solar. La temperatura influye directamente en la producción de pigmentos: los ambientes más fríos tienden a favorecer la producción de melanina, lo que hace que los insectos que viven en estas zonas sean más oscuros, con la consiguiente capacidad de absorber más luz y, por tanto, de acumular más calor, lo que puede aumentar el éxito reproductivo. Esto influye, por tanto, en la capacidad de los insectos para adaptarse al cambio climático, afectando potencialmente a su supervivencia y comportamiento reproductivo. Entre los ejemplos citados por los investigadores figura el de la mosca Colias meadii, cuyas alas pierden melanina a medida que aumentan las temperaturas.

    Colias meadii

    La latitud y la altitud afectan al color de los insectos

    El color de los insectos también puede variar en función de la latitud y la altitud. Analizando este fenómeno teniendo en cuenta la latitud, tenemos un comportamiento bimodal según el cual en latitudes bajas y altas, los insectos tienden a oscurecerse más que en latitudes intermedias. En cuanto a la altitud, normalmente los insectos que viven a grandes altitudes tienden a tener más melanización para protegerse de la radiación UV y mejorar la moregulación. Dentro del estudio, los investigadores mencionan al coleóptero Oreina sulcate, cuyo color verde se intensifica a bajas altitudes, mientras que se vuelve más oscuro y reflectante a mayores. Este tipo de variación proporciona información valiosa sobre cómo los insectos podrían adaptarse a futuros cambios climáticos, ayudando a predecir las respuestas adaptativas de los insectos a las nuevas condiciones ambientales.

    coleottero
    XNatura

    Cambios de color y comportamiento de los insectos

    Uno de los aspectos más interesantes de la investigación publicada en Ecology & Evolution, se refiere a la cuestión de la variabilidad del color relacionada con el clima, que puede influir en el comportamiento y la adaptación de los insectos. Por ejemplo, en la libélula Ischnura elegans, se produjo un aumento del conflicto sexual relacionado con el color más oscuro de los individuos inducido por latitudes más altas, mientras que en las alas de la libélula Pachydiplax longipennis, una mayor presencia de pigmento oscuro aumentó el rendimiento de vuelo de los machos a temperaturas más bajas. Además, en la Phymata americana hubo una mayor tasa de éxito en el apareamiento a una temperatura más baja para los insectos de color oscuro. Los cambios de color provocados por factores ambientales también pueden influir en las señales que utilizan los insectos para aparearse, como ocurre en la mosca Colias philodice eriphyle, que elige con más gusto a los machos con más melanina.

    Ischnura elegans
    3Bee

    Efectos y seguimiento de los cambios

    Los autores del estudio, en la parte final del artículo, señalan que los efectos del cambio climático en el color de los insectos pueden tener un impacto en las funciones fisiológicas, la comunicación intra e interespecífica y la selección sexual. Todas estas alteraciones pueden contribuir, en muchos casos, al declive global de muchas especies de insectos. Para comprender mejor estos efectos, será necesario investigar en varios frentes y con distintas técnicas, incluidos estudios genómicos, análisis fotográficos y el uso de especímenes de museo. Para ello, 3Bee desarrolla tecnologías avanzadas de seguimiento de la biodiversidad. Éstas son un requisito previo esencial para evaluar y analizar la propagación de muchas especies por Europa y para comprender qué vías de regeneración y/o vías de protección aplicar.

    ¿Por qué es importante el color de los insectos?

    El color de los insectos es esencial para la termorregulación, la protección frente a los depredadores y la comunicación, incluida la amorosa y, por tanto, vinculada al comportamiento reproductivo. A menudo, estos colores no son estables en el tiempo y, según el contexto en el que proliferan estos insectos, pueden cambiar. Entre las principales causas de este fenómeno se encuentra el cambio climático: entre ellas, el aumento de las temperaturas puede provocar o provoca un cambio de colores que afecta a su comunicación y reproducción, por lo que representa un factor de riesgo alarmante

    ¿Cómo se produce el color en los insectos?

    El color en los insectos es producto de varios procesos, pero se genera principalmente por la combinación de pigmento y estructura. Los pigmentos son compuestos químicos que pueden sintetizarse internamente o adquirirse de la dieta. Las clases de pigmentos que intervienen en la coloración de los insectos son las melaninas, los omocromos, las pteridinas, los tetrapirroles, los carotenoides, los flavonoides, los papiliocromos y las quinonas. Hablamos en cambio de color estructural para indicar el color resultante de fenómenos de refracción, interferencia o difracción de la luz sobre microestructuras fotónicas presentes en los insectos, como, por ejemplo, las escamas que recubren las alas de las mariposas. Además de la pigmentación y el color estructural, algunos insectos, como las luciérnagas y los escarabajos, también producen color a través de la luciferasa, una enzima capaz de producir luz en bioluminiscencia.

    ¿Puede variar el color de los insectos con la altitud?

    El color de los insectos también puede variar en función de la latitud y la altitud. Analizando este fenómeno teniendo en cuenta la latitud, tenemos un comportamiento bimodal según el cual en latitudes bajas y altas, los insectos tienden a oscurecerse más que en latitudes intermedias. En cuanto a la altitud, normalmente los insectos que viven a gran altitud tienden a presentar una mayor melanización para protegerse de la radiación ultravioleta y mejorar la termorregulación. Dentro del estudio, los investigadores mencionan al escarabajo Oreina sulcate, cuyo color verde se intensifica a bajas altitudes, mientras que se vuelve más oscuro y reflectante en las más altas. Este tipo de variación proporciona información valiosa sobre cómo podrían adaptarse los insectos al futuro cambio climático, ayudando a predecir las respuestas adaptativas de los insectos a las nuevas condiciones ambientales.

    17/07/2024De 3Bee, Lisa Santillo
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