Estado de las existencias
La
Septiembre es un mes estratégico para todos los apicultores. Algunos siguen ocupados con las últimas cosechas, otros ya están almacenando sus panales. A pesar de estas diferencias, todas las atenciones del apicultor se dirigen a preparar la invernada de las familias.
LeerLa
Otro aspecto importante que hay que observar es el estado de la cría. ¿Está la reina empollando? Y si es así, ¿cómo? Es esencial que durante estos meses se generen nuevas abejas sanas que puedan sobrevivir al invierno y criar nuevas crías. Lo que hay que evaluar cuidadosamente es la salud de toda la colonia. Hay que comprobar si hay abejas con alas deformadas y, sobre todo, si hay signos de

Otra patología que hay que vigilar, sobre todo en esta época, es la de la cría embolsada. También en este caso se observan
Estrechamente relacionado con el estado de salud de la familia está la evaluación del estado de orfandad. Si se tienen familias

Comprobando el estado de las poblaciones, se puede ver si hay familias con más o menos miel dentro de los panales. Si hay familias que carecen de nutrición, es aconsejable proceder a

En septiembre, cuando se administra el jarabe, así como cuando se realizan las inspecciones, hay que tener mucho cuidado para evitar el pillaje. Por ello, hay que evitar abrir varias cajas al mismo tiempo y verter el jarabe fuera de los recipientes correspondientes. Es una buena práctica empezar por
A medida que se acerca el otoño, también empezamos a preparar las abejas para el siguiente invierno. Puede ser el momento de empezar a
Otra tarea muy importante que debe realizar el apicultor durante estos meses, entre septiembre y octubre, es el
Septiembre sigue siendo un mes bastante ajetreado para el apicultor. El control de las existencias, el ensacado y las últimas importaciones pueden ocupar mucho tiempo. Por eso, la ayuda de un sistema de control puede marcar la diferencia en términos de ahorro de tiempo y dinero. Disponer en todo momento de datos fiables sobre el peso, la temperatura, la humedad y el sonido puede beneficiarle a la hora de planificar inspecciones e intervenciones específicas, y puede ayudarle a frenar eventos anómalos.