Un declive silencioso que tendrá un impacto devastador
Las abejas están amenazadas, con tasas de extinción de especies entre 100 y 1000 veces superiores a lo normal debido al impacto humano (FAO). Aproximadamente el 35% de los invertebrados polinizadores, como las abejas y las mariposas, y el 17% de los vertebrados, como los murciélagos, corren el riesgo de extinción mundial.
Si la tendencia continúa, cultivos nutritivos como las frutas, los frutos secos y muchas verduras serán sustituidos por cultivos básicos como el arroz, el maíz y las patatas, lo que conducirá a una dieta desequilibrada.
Las prácticas agrícolas intensivas, los cambios en el uso del suelo, los monocultivos, los pesticidas y el aumento de las temperaturas vinculado al cambio climático amenazan a las abejas y la calidad de los alimentos que cultivamos.
La agricultura y la industria han influido significativamente en el uso del suelo: cerca del 40% de la superficie de la UE está ocupada por la agricultura, mientras que la industria y las infraestructuras cubren el 10%, ejerciendo presión sobre los ecosistemas y la biodiversidad.