Marcha En la colmena
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    Marcha En la colmena

    A pesar del tiempo cambiante, marzo es el mes en el que se reanuda "oficialmente" el trabajo en el colmenar. De hecho, es ahora cuando las visitas se hacen más frecuentes y cuando empezamos a tomar las medidas necesarias para afrontar el inicio de la floración de la mejor manera posible.

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    15/03/2019De 3Bee, Elena Fraccaro
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    Evaluación de las condiciones externas

    Sin embargo, primero es necesario detenerse en la situación externa. ¿Hay movimiento delante de la entrada de la arnia? ¿Están las abejas importando polen? ¿Hay cadáveres de abejas en la plataforma de vuelo? Se aprecian excrementos de color marrón? Todos estos son aspectos a tener en cuenta para una evaluación preliminar del estado de la familia. Las abejas que transportan polen son señal de una colonia en la que presumiblemente la reina ha reanudado la oviposición. Los cadáveres y excrementos parduscos pueden ser señal de alguna enfermedad que haya afectado a la familia. Si no hay señales de vida, lo más probable es que la familia no haya sobrevivido al invierno. Por lo tanto, es necesario inspeccionar a fondo el colmenar durante la próxima visita.

    Evaluación de las condiciones externas

    ¿Muchas o pocas abejas? ¿Y la cría?

    Abriendo las cajas y observando el número de abejas en los cuadros, podemos saber de qué familia se trata. Si cubren 2-3 cuadros, podemos definir una colmena débil, mientras que si superan los 7 estamos en presencia de una familia muy fuerte. Dependiendo de la ubicación y las condiciones climáticas, una familia media debería cubrir aproximadamente 5 cuadros. El siguiente paso es comprobar la cría. ¿Hay cría? ¿En cuántos cuadros la encontramos? ¿Qué extensión tiene? ¿Es regular o discontinua? ¿Hay celdas perforadas? Todas estas preguntas son necesarias para hacerse una idea clara de la situación. Una cría regular, repartida en varios panales, es un signo típico de una familia fuerte con una buena reina. Si hay irregularidades o un bajo número de crías, puede significar que la reina es vieja o ineficaz, que la familia es muy débil y no puede hacer frente a la situación o que hay algún tipo de enfermedad.

    ¿Muchas o pocas abejas? ¿Y la cría?
    XNatura

    Reina vieja y poco prolífica

    En este caso, se puede encontrar cría sana, pero inhomogénea. La reina puede ser vieja o haber sido mal fecundada, sobre todo si realizó su vuelo nupcial a principios de otoño, cuando los zánganos empezaban a escasear. En este punto, la única solución es proceder al reemplazo lo antes posible, obviamente en cuanto haya nuevas reinas disponibles en el mercado (lo que no es seguro en marzo). Se puede insertar una reina ya fértil o esperar a que las abejas la sustituyan por sí mismas. En el peor de los casos, si la familia es muy débil, se puede retirar la reina vieja y fusionarla con otra familia.

    Reina vieja y poco prolífica

    Invernaje incorrecto

    Una familia débil tiene pocas abejas y una pobre cría. Las razones de esto podrían ser una invernada incorrecta, en la que la colmena no consiguió criar un número adecuado de abejas jóvenes fuertes capaces de sobrevivir a la mala estación. En este caso es aconsejable encoger el nido para evitar la pérdida de calor. Entonces se puede proceder bien insertando panales de repuesto tomados de familias más fuertes, bien proporcionando una alimentación estimulante que simule un flujo abundante de néctar. Otra opción es introducir abejas jóvenes en el nido o incluso panales con cría que hayan eclosionado y estén a punto de salir del cascarón. Añadir panales con cría fresca sería contraproducente, pues aumentaría la carga de trabajo de las pocas abejas presentes.

    Invernaje incorrecto
    XNatura

    Células perforadas o signos de cría calcificada

    Encontrar celdas operculadas con agujeros debe hacer saltar inmediatamente las alarmas: podríamos estar ante patologías como loque americana o europea. Debemos, por tanto, proceder a la prueba del palillo y, si es necesario, contactar con el técnico apícola de referencia para una correcta valoración de la situación. También podemos encontrarnos ante casos de cría calcificada, cuyo síntoma revelador es la presencia de larvas grisáceas con una consistencia que recuerda a la tiza. En este caso, puede ser útil restringir la familia, lo que permite una menor pérdida de calor, y posiblemente proporcionar suplementos alimenticios y una posterior sustitución de la reina si resulta ineficaz.

    Células perforadas o signos de cría calcificada
    3Bee

    Orfandad

    Si, por el contrario, no hay rastro de cría y las abejas están inquietas, es casi seguro que se trata de una familia huérfana. Si, por el contrario, sólo hay ausencia de cría no acompañada de un comportamiento anormal, podríamos estar ante una simple sustitución. En estos casos, se puede introducir un panal de cría fresca y observar la situación al cabo de unos días. Si se observan cúpulas, significa que la familia era efectivamente huérfana. Ante la orfandad, se puede proceder de tres maneras: reunir a la familia con otra, insertar una reina ya fértil o dejarlo todo en manos de las abejas. De estas opciones, quizá la última sea la menos aconsejable al principio de la temporada, ya que el número de zánganos es aún bajo y podría resultar una reina improductiva.

    Orfandad

    Evaluación de las poblaciones

    Al mismo tiempo que se observa a la cría, hay que evaluar bien las reservas. Una familia en crecimiento que necesita mantener caliente su cría requiere un aporte energético importante. Se ha calculado que, por término medio, una familia de 5-6 panales consume entre 60 y 80 g de miel al día. Si los suministros son escasos, conviene complementarlos. Se pueden introducir panales de miel especialmente almacenados o tomarlos de hogares que tengan en abundancia, o bien proceder a la alimentación mediante miel confitada o almíbar. La elección entre ambas opciones depende en cierta medida de las condiciones meteorológicas. Dar jarabe cuando todavía hace mucho frío y se producen heladas nocturnas podría provocar un trastorno intestinal desagradable para las abejas, favoreciendo así también la propagación de diversos microorganismos patógenos.

    Evaluación de las poblaciones

    Sustitución de peines viejos

    Otra operación muy importante a realizar durante este periodo es la selección de los panales a sustituir. Los que tienen la cera oscura y ya no transparente y las paredes celulares muy gruesas deben retirarse gradualmente del centro del nido. Si tienen muchas reservas, éstas deben retirarse gradualmente para no desperdiciar la valiosa miel que así queda en la colmena. En este sentido, si no hay cría, también se pueden desplazar más allá del diafragma para poder retirarlas sin traumatismos una vez limpias de miel y polen. Cuando ya no estén tripuladas, pueden retirarse y sustituirse por láminas de cera. Se pueden sustituir unas 2-3 cada año, lo que permite una renovación total en pocos años. Esta operación es muy importante para favorecer una correcta higiene de la colmena y para prevenir enfermedades de la cría.

    Sustitución de peines viejos

    Equilibrio familiar

    Una vez realizada una correcta evaluación del estado de las familias, ya se pueden llevar a cabo las primeras operaciones de nivelación. Esto es necesario para llegar a la floración con familias más o menos homogéneas y evitar demasiados episodios de enjambrazón o ensacado. De las familias más fuertes se pueden tomar cuadros de cría operculada y añadirlos a las más débiles. En las familias excesivamente fuertes, además de ampliar el espacio del nido, se puede empezar insertando unas cuantas láminas de cera entre el último marco de cría y el primer marco de reserva. Hay que evitar insertarla dentro del nido porque podría crear el efecto diafragma, dividiendo el nido por la mitad y penalizando el desarrollo de la propia familia.

    Equilibrio familiar

    Utilización de herramientas de supervisión a distancia

    Los trabajos que hay que hacer en marzo son muchos y todos muy delicados. Un paso en falso y puedes poner en peligro la primera gran floración, y no sólo eso. Tener el dedo en el pulso de la situación dentro de la colmena puede ser muy importante. Sin embargo, no siempre es tan fácil. El uso de herramientas de supervisión remota de las colmenas permite obtener información en tiempo real y decidir si conviene o no programar una visita al colmenar. Se puede comprobar el estado del consumo de la población y la reanudación del crecimiento de la familia controlando las variaciones de peso. Controlando la temperatura en el interior del nido, se puede saber si la reina ya ha reanudado la eclosión. Los sistemas de monitorización de 3Bee pueden ayudarle en todas estas tareas: inicie sesión en su cuenta y compruebe los datos de su colmena. Tenemos un dispositivo diferente para cada una de sus necesidades. ¿Tiene curiosidad por descubrir nuestros productos?

    Utilización de herramientas de supervisión a distancia
    15/03/2019De 3Bee, Elena Fraccaro
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