Comunicar la sostenibilidad: el lado negativo
"Para bien o para mal, mientras se hable de ello"no es una estrategia empresarial ganadora cuando se trata de sostenibilidad. Eso sí, cuanto más se hable de ella, más posibilidades hay de que otras empresas se comprometan con ella y de que incluso los más escépticos se convenzan de la necesidad de convertirse al credo de la sostenibilidad. Pero, en general, la presión a la que se ven sometidas las empresas también puede tener algunas implicaciones muy negativas que se manifiestan precisamente a través de la comunicación. Por un lado, está el Greenwashing, una comunicación poco veraz que hace creer a los consumidores que la empresa se interesa por las cuestiones medioambientales y sociales. El greenwashing es una práctica extendida y cada vez más frecuente: según la Comisión Europea, hasta la fecha, más del 40% de las afirmaciones "verdes" de las empresas son exageradas, falsas o engañosas. Por otro lado, existe el Greenhushing, un fenómeno totalmente opuesto que, una vez más, mina la confianza de la gente y la credibilidad de las empresas. Veamos de qué se trata.